Quizás no seas tú, pero me has ilusionado. Has sido capaz de alimentar mi ánimo y seguro que sin pretenderlo. Sin estar preparado para amar, he visto en ti mucho de lo que admiro y necesito, dulzura, alegría, nobleza, corazón. Alguno me llamará loco, idiota o algo peor, pero me es igual. Dos ratos han servido para ver una sonrisa movida por un gran corazón y un cerebro en su localización habitual.
Tal vez solo me esté equivocando, pero a día de hoy no necesito más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario